sábado, 28 de diciembre de 2013

Un incendio destruye el santuario de A Virxe da Barca en Muxía

El santuario de A Virxe da Barca, el lugar mágico donde el Camino de Santiago desemboca en el fin del mundo, ha sido arrasado por un incendio causado, según las primeras hipótesis, por un rayo que prendió en un transformador de la luz próximo al templo en la madrugada. El fuego ya había calcinado la cubierta, el altar mayor y casi todas las imágenes que conservaba la iglesia de Muxía (A Coruña) en el interior cuando el 112 recibió la primera llamada de alerta, de unas vecinas, al filo de las ocho y media de la mañana de este miércoles de Navidad. Los equipos de extinción han tardado mucho tiempo en lograr extinguir las llamas, que una y otra vez, a causa del viento que sopla en el lugar, azotado por el mar, volvían a avivarse. Uno de los últimos focos en ser apagado dentro de este templo de devoción marinera y atracción peregrina ha sido precisamente el que afectaba a uno de los altares. Los bomberos y miembros de Protección Civil apenas han logrado salvar, apilándolos en el exterior, bancos y confesionarios, pero la mayoría de las tallas y objetos litúrgicos de valor se consideran, en un primer balance, irrecuperables. La cubierta, de vigas de madera y teja, ha quedado prácticamente destruida y con grave riesgo de desplome en la parte de la cúpula. Los recios muros de piedra han soportado, a duras penas, el desastre y el fuego ha causado daños estructurales que podrían ser de importancia. 
Los bomberos de Cee han explicado a Europa Press que el santuario ha ardido "casi por completo" y ahora el principal riesgo es el de derrumbe de parte de la estructura. El viento que soplaba en la zona, han señalado las mismas fuentes, provocó que el incendio se propagase con rapidez y dejase el templo calcinado casi por completo.Los técnicos de la Consellería de Cultura, expertos en Patrimonio, y la Policía Judicial serán quienes ahora tendrán que determinar el alcance de los daños y la causa verdadera del incendio.
El temporal que durante la noche del lunes y la madrugada del martes ha afectado a Galicia ha generado 933 incidencias atendidas por los servicios de emergencias del 112-Galicia, en su mayor parte relacionados con caída de árboles o vallas, corte de carreteras e inundaciones. Según han informado los equipos de emergencias a Europa Press, las provincias más afectadas por el temporal han sido A Coruña y Pontevedra, donde se concentran la mayor parte de las asistencias. La mayoría de las emergencias se recibieron hasta las cinco de la madrugada.
El incidente más grave se produjo en Viveiro (Lugo), donde un tren de vía estrecha descarriló por un corte en la vía, pero ninguno de sus diez pasajeros sufrio daños. También se han producido cortes en el suministro eléctrico en decenas de municipios de las cuatro provincias gallegas. Hasta 88.000 hogares estaban sin luz a primera hora de la mañana, que fueron descendiendo hasta 6.000 durante la noche. Según los servicios meteorológicos, el temporal en tierra ha amainado y el tiempo tenderá a mejorar.
El temporal  ha dejado vientos por encima de los 190 kilómetros por hora en la comarca de Valdeorras (Ourense), olas que superan los ocho metros de altura y lluvias de hasta 139 kilómetros por hora en Cuntis (Pontevedra). Durante la madrugada de este martes se han registrado rachas de 165,6 kilómetros por hora en Manzaneda (Ourense) y de 162,8 kilómetros por hora en Cuntis (Pontevedra). Asimismo, el viento ha llegado a los 148,4 kilómetros por hora en Cervantes (Lugo) y a los 144,6 kilómetros por hora en Lousame (A Coruña). En varias localidades de A Coruña y Pontevedra la lluvia recogida superó los 100 litros por metro cuadrado.
En cuanto al oleaje, las olas han alcanzado los 8,67 metros de altura en la zona de Sisargas y los 8,38 metros en Cabo Silleiro. En A Coruña han llegado de madrugada a las playas de la ciudad olas que superaban los cinco metros.
En esta última ciudad, los bomberos han tenido que realizar durante la noche varias salidas. Pasadas las 00.00 horas, han acudido a la calle Lineo, por el desprendimiento de un revestimiento metálico en una fachada y, posteriormente, han atendido el desplome de un falso techo en una vivienda.En la avenida de Alfonso Molina, a la altura de la Ronda de Outeiro, se registró durante la madrugada la caída de un árbol, lo que ha dificultado la circulación, al igual que ocurrió en la carretera de Feáns. También un árbol ha caído a primera hora de la mañana de este martes sobre varios vehículos en la Avenida de Monelos.
En Arteixo (A Coruña), los servicios de emergencias han tenido que retirar varias vallas, árboles y otros materiales de las carreteras, aunque en todos los casos se ha tratado sólo de daños materiales. Asimismo, en Oleiros (A Coruña), se levantaron las cubiertas de chapa de una gasolinera en la N-VI, en la zona de Mesón da Auga, lo que afectó a los surtidores.
El fuerte viento que ha soplado durante la noche ha provocado que las lonas instaladas en el Estadio de Riazor, en A Coruña, se soltasen. Lo mismo ocurrió en el Estadio de Balaídos de Vigo, donde también se soltaron las cubiertas. En la ciudad olívica se han producido numerosas incidencias por caída de árboles y ramas.
En Santiago de Compostela, la Policía Local se ha visto obligada a cortar algunas vías por la presencia de balsas de agua y la retirada de ramas. Asimismo, ha permanecido cortada durante parte de la madrugada la carretera que une Santa Comba con la capital gallega, a causa de la caída de un árbol en la parroquia de Freixeiro. En Pontevedra, la incidencia más importante se ha producido en el Puente de A Barca, que ha tenido que ser cortado al tráfico a causa del desprendimiento de algunas chapas, que han caído sobre la vía. Los servicios de emergencias también han tenido que cortar al tráfico la N-120 a la altura de O Porriño, a causa de la caída de una valla publicitaria. En Lugo se cortaron dos carreteras provinciales en los municipios de Begonye y Abadín.
Al margen del suceso ocurrido en el santuario de Muxía, la incidencia de mayor importancia se produjo, no obstante, en la noche de este lunes, cuando un tren de Feve con diez viajeros a bordo, descarriló en Viveiro (Lugo), a causa de un árbol que había caído sobre la vía. El suceso se produjo en torno a las 21.30 horas de este lunes y no hubo que lamentar daños personales entre los viajeros, que fueron trasladados a sus puntos de destino en taxi. En Vigo, han tenido que ser desviados tres vuelos que no han logrado aterrizar en Peinador a causa del fuerte viento que azotaba la costa.
Por otra parte, los servicios de emergencias trabajan para retirar un árbol caído sobre la vía de tren que une Betanzos y O Burgo, que permanece cortada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario