martes, 14 de enero de 2014

Investigando el progreso del inquietante agujero formado en Bayou Corne


Los resultados del estudio llevado a cabo por el equipo de Cathleen E. Jones y Ronald G. Blom, ambos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA y también vinculado al Instituto Tecnológico de California, son bastante reveladores, y demuestran además que las inspecciones mediante sistemas de radar como el UAVSAR pueden ayudar a identificar algunas áreas en riesgo antes de que su superficie se hunda de manera abrupta y catastrófica. Radares aéreos y espaciales pueden examinar rápidamente grandes áreas, midiendo el movimiento en toda la zona, como complemento de los métodos de reconocimiento de superficie que proporcionan información precisa sobre el movimiento en un solo lugar pero que adolecen de una extrema e inevitable lentitud.
[Img #17686]
Antes de formarse el agujero, las autoridades en un primer momento pensaron que la fuente del aparente movimiento de fluido en el subsuelo y quizá del burbujeo en pantanos, podía ser una tubería de gas natural rota, pero todas las tuberías resultaron estar en buenas condiciones. Entonces comenzaron a considerar otras explicaciones. Los temblores continuaron durante alrededor de seis semanas, pero se detuvieron después de la formación del hoyo. Desde entonces, sólo pequeños temblores sísmicos se siguen registrando cerca de la caverna que ahora es el centro de atención de todas las investigaciones. Enseguida se comenzó a indagar sobre si el hoyo fue causado por el derrumbamiento de esa caverna, usada en el pasado para ciertos trabajos de minería, esencialmente la extracción de cloro de la sal, a fin de usarlo como un precursor de sustancias petroquímicas.


La noche del 3 de agosto de 2012 se formó un gran hoyo cenagoso, justo encima del flanco hundido de un sistema de cavernas que discurre bajo el terreno, tal como se verificó más tarde, con un tamaño inicial de alrededor de una hectárea. No tardó en decretarse una evacuación. De todas formas, en las semanas anteriores ya había señales que hacían presagiar que algo malo estaba gestándose: El burbujeo en pantanos de la zona, y los pequeños temblores sísmicos, eran un augurio del desastre inminente.

Desde ese 3 de agosto de 2012, ya nada ha vuelto a ser como antes. Con el paso del tiempo, el alarmante crecimiento de la depresión y su influencia en la tierra de su entorno, se tradujo en más y más árboles siendo tragados, junto con cualquier otra cosa depositada sobre el terreno afectado. No tardó en quedar claro que la magnitud del fenómeno es considerable. En el momento de escribir estas líneas, y apenas año y medio después de crearse el hoyo, buena parte de la comunidad de Bayou Corne está ahora abandonada para ciertos usos. Las visitas de trabajo a la depresión son en buena parte de científicos.

Expertos del USGS (el servicio estadounidense de prospección geológica), así como de otras instituciones gubernamentales del país, incluyendo por ejemplo los Laboratorios Nacionales de Sandía, han realizado muchas mediciones y análisis del fenómeno.


La NASA también ha hecho investigaciones en el lugar, concretamente mediante un radar aéreo del sistema UAVSAR. Los datos reunidos en vuelos sobre el sudeste de Luisiana desde el 2009, y el análisis de los datos adquiridos sobre Bayou Corne revelan deformaciones de la superficie de hasta 26 centímetros que se produjeron al menos un mes antes de la formación del hoyo. Significativamente, ninguna deformación se aprecia antes de junio de 2011, lo que concuerda con los testimonios de los lugareños, quienes comenzaron a ver actividad claramente inusual en junio de 2012.


http://noticiasdelaciencia.com/not/9289/investigando_el_progreso_del_inquietante_agujero_formado_en_bayou_corne/

No hay comentarios:

Publicar un comentario