domingo, 11 de mayo de 2014

La asombrosa capacidad de los dinosaurios para curarse de fracturas óseas

Los dinosaurios dominaron el mundo en su época. Es fácil asumir que para conseguirlo debían poseer cualidades sobresalientes, que les daban ventaja sobre todas las demás formas de vida que pudieron competir contra ellos. Una de esas cualidades, puesta de manifiesto en un nuevo estudio, fue una increíble capacidad de sus huesos para recuperarse por sí mismos de fracturas óseas extremas, que en su equivalente humano nos matarían si no recibiéramos a tiempo el tratamiento médico necesario.

El equipo de Phil Manning, Jennifer Anné y Roy Wogelius, de la Universidad de Manchester en el Reino Unido, se ha valido de las más avanzadas técnicas de obtención de imágenes para examinar las señales de fracturas en los huesos fosilizados de un dinosaurio depredador de 150 millones de años.

Este novedoso trabajo, para el que se han utilizado técnicas de captación de imágenes mediante luz de sincrotrón, arroja nueva información sobre el proceso de curación que se desarrollaba en huesos como los examinados cuando esas impresionantes bestias aún vivían.


La investigación, realizada en colaboración con otros científicos, incluyendo especialistas de la Universidad Temple en la ciudad estadounidense de Filadelfia, el Laboratorio del Acelerador Nacional estadounidense SLAC, en Menlo Park, California, y Diamond Light Source (la instalación nacional británica de radiación sincrotrón), ha sido posible gracias a que en los huesos de dinosaurio a veces se conservan indicios de traumatismos, enfermedades y señales posteriores de curación. Los huesos pueden absorber un amplio abanico de elementos y por tanto son un importante "depósito" corporal de elementos traza o micronutrientes como el cobre, el estroncio y el zinc, todos esenciales para funciones biosintéticas como la curación ósea. Estos elementos traza se encuentran en niveles elevados alrededor de los lugares donde los huesos se están reparando, y pueden a veces indicar en qué puntos dichos huesos se rompieron y se volvieron a soldar durante la vida de un animal. Cómo sanan los huesos y cuán rápido lo hacen depende de factores fisiológicos como el metabolismo y la respuesta inmunitaria, además de, por supuesto, una adecuada alimentación. Estudios recientes han mostrado que la composición química se puede preservar en fósiles.

Los autores de la nueva investigación se sorprendieron al encontrar que los dinosaurios que analizaron mediante luz de sincrotrón habían sufrido a menudo heridas brutales que hubieran sido fatales en humanos en caso de no ser tratadas. En palabras de Manning, parece que los dinosaurios desarrollaron una espléndida serie de mecanismos de defensa para ayudar a regular la curación de heridas.

Muchos de los dinosaurios carnívoros examinados mostraban huellas inequívocas de que en vida sufrieron cuantiosas lesiones severas, de las que asombrosamente se recuperaron. En su versión humana, como hemos dicho, la mayoría de esas lesiones mataría a una persona si no recibiera tratamiento médico a tiempo.

El estudio también es un magnífico ejemplo de que aún existe una gran cantidad de nueva información que puede ser recogida a partir de especímenes procedentes de colecciones en museos.


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domingo, 4 de mayo de 2014

Los retos de un país envejecido

España envejece mientras pierde población, y todo ello a un ritmo que rompe estadísticas en un contexto de aguda crisis económica. En tres años habrá más fallecimientos que nacimientos (solo ha sucedido en la Guerra Civil y la pandemia de gripe de 1918). No es este el único hito demográfico sobre el que ha advertido el Instituto Nacional de Estadística (INE). El avance del padrón a fecha de enero de 2014 muestra la mayor caída de población extranjera en un año: 545.980 (el 9,9%). En parte por quienes han adquirido la nacionalidad española, pero sobre todo por los expulsados por la crisis, una tendencia que ha marcado el retroceso de población de los últimos dos años, que la ha dejado en 46,7 millones. Y que, según los últimos cálculos estadísticos del INE a largo plazo, apuntan a una pérdida de 4,6 millones hasta 2051 para caer por debajo de los 42 millones de habitantes.
PROYECCIÓN DE LA POBLACIÓN ESPAÑOLA.  / MARIANO ZAFRA / EL PAÍS
¿Hay motivos para preocuparse? Sí, si a todo ello se suman los efectos de una profunda recesión, con una caída del empleo e ingresos de la Administración menguantes (impuestos, cotizaciones...) para sostener a una población cada vez más envejecida (pensiones, gasto sanitario), como trasladan demógrafos y economistas consultados por este diario. Un problema que se agudizará en las próximas décadas a medida que las generaciones de jubilados estén más pobladas y mengüe en las de activos.
En buena parte, el problema que tiene España sobre la mesa tiene que ver con la gestión de un éxito. Por una parte, por haber alcanzado una de las tasas de esperanza de vida más altas del mundo (con datos de 2012, las españolas son las mujeres más longevas de Europa con 85 años de expectativa al nacer). Por otra, debido a la reducción de la natalidad, en buena medida, por la incorporación de la mujer a la actividad laboral.

España pierde población y se tendrá que acostumbrar a contar con menos habitantes. ¿Es malo perder población? Ni bueno ni malo, responde Margarita Delgado, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). “¿Qué más da un millón más o menos? Lo que importa es la estructura demografica de un país”, responde. Es decir, contar con población suficiente para sostener el gasto de sus generaciones más ancianas.Estos dos factores, que entraron en juego hace años, ya llevan tiempo dibujando un escenario de envejecimiento progresivo de la sociedad. Pero el inesperado aluvión de inmigrantes de la pasada década maquilló una situación que la acelerada vuelta a casa de extranjeros expulsados por la crisis, más la salida de nacionales en edad laboral, está dejando en evidencia en estos momentos.
La gran paradoja que se da en este momento es que, de no sufrir España la crisis tan cruenta que mantiene a casi seis millones de personas en el paro, el país no debería de tener problemas para sostener a la población pensionista, según los demógrafos. La generación del baby boom (la explosión demográfica que se produjo en España entre los años 1958 y 1977) está (o debería estar) en pleno ejercicio profesional, con el pico de población entre la treintena y los 50 años, como refleja la pirámide de población. “España nunca ha tenido tanta gente en disposición de trabajar y tan formada”, apunta Antonio Abellán, especialista en envejecimiento del CSIC. Pero la crisis, al apartar a buena parte de ellos del mercado laboral, ha limitado su capacidad de generar riqueza y aportar recursos para el mantenimiento del sistema con garantías (social, sanitario).
Por ello, demógrafos como Andreu Domingo, subdirector del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autonoma de Barcelona, rechazan que se emplee la estructura demográfica como excusa para los recortes. “Los principales riesgos, que los hay, tanto en el sistema de pensiones o los cuidados de larga duración, no se deben al envejecimiento, sino a la falta de actividad económica, de crédito o la ausencia de políticas de empleo”, comenta Abellán, del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC.
Con todo, lo peor (en cuanto a la estructura demográfica) está por llegar. Y este escenario se planteará a partir de la década de 2030, y sobre todo de las de 2040 y 2050, cuando empiecen a jubilarse en masa losbabyboomers. Será entonces cuando las generaciones más pobladas vayan dejando el mercado laboral mientras, por debajo, unas cohortes sensiblemente más reducidas deban soportar el coste de la atención de las pensiones y sus cuidados sociosanitarios. “Los más vulnerables son el grupo entre los 40 y quienes rebasan los 50 años, apunta Andreu Domingo. “Lo más complicado lo vamos a tener a partir de los próximos 20 años”, insiste Abellán. “Si los políticos son razonables, tendrán que tomar medidas. Los próximos años avanzaremos hacia un desequilibrio mayor”, añade Delgado, “y la relación entre la cúspide y la base será más desfavorable”.
Ese será el momento de mayor tensión en la estructura demográfica, hasta que a medida que vayan falleciendo las generaciones más pobladas, se imponga una estructura de población, que no será ni piramidal ni con forma romboide sino una especie de árbol con un ancho tronco que va perdiendo la copa. Y en el que apenas habrá diferencias en el número de habitantes de las diferentes cohortes de edad.
Esto es lo que apuntan las predicciones a largo plazo, unas proyecciones estadísticas que se elaboran a partir de las tendencias demográficas del momento. Y que podrían variar, no tanto en los aspectos relativos a las tendencias de natalidad o mortalidad, las más rígidas y previsibles, sino en el saldo migratorio, mucho más volátil y directamente ligado al desarrollo económico.
Por ello, pese a lo “complicado de saber lo que sucederá en los próximos años”, según Domingo, la pérdida de población parece clara. “Habrá que acostumbrarse a poblaciones decrecientes”, comenta. El aumento de habitantes solo podrá llegar de la atracción de población extranjera, aunque será cada vez más complicado. “La idea de que los inmigrantes son un yacimiento infinito de empleo desaparecerá. De hecho, ya hay elevada competencia por captar los de mayor grado de formación en el mundo”, añade.
Esta complejidad dificulta las medidas a tomar. Pese a ello, Abellán lanza algunas ideas. Por ejemplo, incrementar la edad laboral. “Hasta ahora, los años ganados a la muerte se los damos a la juventud —formación— y la vejez —ocio— , no a la etapa adulta”. Abellán apuesta por incrementar la edad laboral por coherencia demográfica “y no solo por la sostenibilidad del sistema”.

Cómplices del corredor de la muerte

Como otros asuntos que se creen puramente norteamericanos, la pena de muerte también tiene complices. Igual que el arma que Jared Lee Loughner apuntó en Tucson contra la cabeza de la congresista Gabrielle Giffords era una Glock fabricada en Austria; o el revolver Walther P22 que Seung Hui Cho utilizó en la masacre de Virginia Tech era alemán; el rocuronio bromuro usado en el Estado de Virginia como uno de los componentes de las inyecciones letales utilizadas en las penas de muerte es de origen español, concretamente con marchamo de la empresa catalana Tamarang, ubicada en la céntrica calle de Balmes de la ciudad de Barcelona.
Tamarang es culpable de complicidad silenciosa. ¿Necesaria? Depende desde que ángulo se mire. Estados Unidos no fabrica los productos necesarios para ejecutar a sus ciudadanos y depende del exterior. Tamarang no contesta. ¿Complicidad inconsciente? Es poco probable dado la profusa información que existe sobre el tema y las múltiples llamadas de atención que la empresa catalana ha recibido por parte deReprieve, una organización de acción legal contra la pena de muerte basada en Londres.
Reprieve ha solicitado a Tamarang en más de una ocasión mantener una charla con sus directivos para que estos, como han hecho otras compañías farmecéuticas (Teva; Lundbeck; Naari; Hikma; Fresenius Kabi/APP Pharmaceuticals y Hospira,que inició el efecto dominó que ahora se vive), pongan en marcha mecanismos de control que aseguren que los fármacos que venden no acaban siendo usados en ejecuciones en Estados Unidos.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA PENA DE MUERTE EN EE UU.  / MARIANO ZAFRA / EL PAÍS
Según relata Maya Foe, directora del departamento de Pena de Muerte de Reprieve, su organización tiene datos que confirman que “en algunos Estados de EE UU se está proponiendo el uso de fármacos fabricados por Tamarang en ejecuciones de reos”. “Virginia es el primer Estado que incluyó en sus protocolos de ejecución el rocuronio bromuro”, explica Foe. Esta experta resalta que su intención al contactar a Tamarang —siempre sin éxito— era hacerles partícipes de que “el uso de fármacos que no han sido probados para este fin supone un grave riesgo”de que los prisioneros sufran largas y penosas agonías.
Al igual que Virginia, otros Estados de la Unión, de los 32 que todavía tienen la pena capital en vigor, están adoptando “protocolos nuevos, experimentales y peligrosos” que no garantizan una muerte que no sea “cruel e inhumana” para el reo, según explica Foe.
La exportación del fármaco no incumple la normativa de la UE
Si EE UU vive un problema de desabastecimento de un producto que es básico para la supervivencia de su seña de identidad más repulsiva y arcaica cabría preguntarse por qué sus empresas no fabrican tales productos.¿Cómo es posible que EEUU no pueda producir pentotal, la anestesia necesaria para dormir a un preso antes de que otro fármaco le paralice los músculos y luego otro le provoque un paro cardíaco que le conduzca a la muerte dictada? Beneficios. Esa es la respuesta.
Cuando un fármaco carece de patente, automáticamente se le adhiere la etiqueta de no rentable, por lo que su fabricación no es atractiva —en términos monetarios— para las grandes compañías. Cuando en 2010 Hospira tuvo problemas para continuar fabricando en Italia el pentotal debido a que la opinión pública italiana forzó a la compañía a entablar un diálogo con las autoridades de aquel país sobre su uso y su final, se puso de manifiesto que no había muchas opciones, excepto importar de otras empresas europeas o recurrir a soluciones intermedias, como usar pentobarbital, un sedativo utilizado para sacrificar perros y gatos, principalmente. Oklahoma ya lo había utilizado en los años setenta, por lo que no había razón para no seguir una senda ya conocida.
Cierto es que la exportación del fármaco por parte de Tamarang no incumple ninguna normativa —el principio activo no está incluido en el reglamento 1352/2011 de la Unión Europea, que prohíbe la exportación de materiales y sustancias que puedan ser utilizadas en torturas y ejecuciones—, pero en su batalla contra la pena de muerte en todo el mundo, Reprieve presiona para que medicinas de uso hospitalario no acaben quitando la vida a alguien.
Tamarang es una pequeña empresa de apenas cuatro trabajadores situada en la calle de Balmes de Barcelona que tiene como “actividad principal la elaboración de registros farmacéuticos y la comercialización de específicos”, según consta en las cuentas depositadas en el Registro Mercantil correspondientes al ejercicio de 2012, el último disponible. La empresa, que no tiene fábrica propia, está asociada con Farmhispania, un gigante del sector farmacéutico español —factura más de 60 millones de euros anuales—, que sí fabrica este principio activo.
Una empleada de la compañía confirma la venta de "millones de viales" a Estados Unidos
Una empleada de Tamarang confirmó a EL PAÍS que la compañía exportó el año pasado “millones” de viales de rocuronio bromuro a EE UU, aunque matizó que la compañía “no los vende directamente” en ese país, sino que los sirve al laboratorio estadounidense X-GEN, que los comercializa bajo su propia marca. “Es un producto utilizado en muchos hospitales y no tenemos el control del destino final del producto”, admitió. En opinión de Reprieve, de eso se trata, de saber cuál es el destino final e impedir que los fármacos acaben en los corredores de la muerte, para lo que es necesario que las empresas asuman un protocol interno de responsabilidad. De otro modo, se convierten en cómplices.
La trabajadora de Tamarang confirmó la recepción de una carta de Reprieve el pasado octubre. “Lo tomamos como un tema grave y peliagudo y lo trasladamos a los dueños de la empresa, que lo están estudiando”. Este diario solictó, sin éxito, hablar con los máximos responsables de la compañía.
La movilización de los grupos contrarios a la pena de muerte ha provocado que cada día sea más problemático reunir los tres ingredientes de los que se compone la inyección letal, prácticamente el único método que se utiliza a día de hoy en la aplicación de la pena capital, que el año pasado alcanzó su mínimo histórico de aprobación desde su reinstauración hace 40 años. El sistema ha sido duramente criticado por asociaciones de Derechos Civiles de EE UU, que consideran el método anticonstitucional, ya que proporciona un sufrimiento inhumano al ejecutado.
En abril de 2008, por siete votos a favor y dos en contra, el Tribunal Supremo consideró constitucional la inyección letal y avaló su vigencia. Hoy, y debido a los cambios que vive el método por al desabastecimiento, la pena capital, o mejor dicho, la manera de llevarla a cabo, vuelve a sufrir el embiste de las organizaciones de derechos humanos y civiles que la consideran contraria a la Octava Enmienda de la Constitución americana, aquella que prohíbe “castigos crueles o inhumanos”.
Un proceso irreversible como es el de quitar la vida a un ser humano se supondría rodeado de garantías. Y sin embargo la puesta en práctica de la pena capital es casi oscurantista. Los abogados de Clayton Lockett, el preso que murió el pasado martes en Oklahoma tras 43 minutos de una tortura que concluyó cuando sufrió un ataque al corazón, según las autoridades de la cárcel, denuncian que el departamento de Prisiones se negó a divulgar cuáles habían sido los fármacos exactos que le habían inyectado a su cliente. Lo mismo sucede con las identidades de los verdugos.
Ante la polémica suscitada por la muerte de Lockett, los responsables de prisiones desvelaron finalmente las sustancias inyectadas en el cuerpo del condenado a través de su arteria femoral. Era la primera vez que Oklahoma, desde la reinstauración de la pena de muerte en 1976, utilizaba midazolam en lugar de pentotal para dormir al reo. Reprieve cree estar seguro de que los fármacos de Tamarang no acabaron en el sistema sanguíneo de Lockett. Pero Tamarang reconoce la venta de “millones” de viales a Estados Unidos del segundo elemento necesario para matar a una persona legalmente en EEUU. Es una cuestión de tiempo que antes o después lo que vende Tamarang acabe en todos los corredores de la muerte y certifique la complicidad. Ahora expuesta y no necesaria.

Biberones de veneno

Era prematuro de 29 semanas, empezaba a llamarse David y su mano de muñeco no agarró la vida. Cuando el abogado telefoneó a la madre para decirle que fue una negligencia médica la que lo mató, Araceli no preguntó por la indemnización: «¿Entonces no fui yo?».
Nació y murió en el Gregorio Marañón con la insoportable levedad de un kilogramo. La madre estuvo nueve años torturándose por el deceso del gemelo. Así que, nada más saber el motivo del fallecimiento, no preguntó por las razones jurídicas que recoge el fallo, ni tan siquiera por la forma de cobrar el dinero; sino por aquella duda que hizo que se le cayeran el pelo, los dientes y el pulso.
Como una reconfortable y terrible letanía.
- ¿Entonces no fui yo? ¿Entonces no fui yo?
No fue ella. Ni tampoco tuvieron culpa alguna las otras tres madres que perdieron a sus respectivos bebés en la Maternidad de O'Donnell. Y eso que Araceli recuerda la frase abrasiva que una doctora le tiró a la cara en Neonatología: «Esto es lo que sucede cuando no se hace bien el reposo».
No fue ella, y así lo recoge el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, que en una sentencia demoledora revela -una década después- a qué se debieron aquellas cuatro muertes de prematuros de finales de 2004, todo lo que entonces no reconoció el centro hospitalario y hoy sabemos.
Que hubo 30 casos de infección en la biberonería en tres meses. Que la contaminación se propagó a través de los paños que recubrían los recipientes y en la leche preparada del hospital, en los propios biberones y en las máquinas lavavajillas de los mismos. Que tan sólo en un día cinco bebés cayeron contaminados.
Que 11 sufrieron una infección muy grave. Que el brote era conocido desde septiembre de 2004 y aun así se siguieron admitiendo niños en los meses posteriores. Que dos prematuros murieron por la bacteria pseudomona aeruginosa y dos más fallecieron a causa de otras. Y que la muerte de David -concluye la sentencia, dándole la razón a la familia y citando un artículo científico donde se detalla el parte de bajas- cuesta la friolera de 110.000 euros. Lo mismo que un coche de esos grandes.
«El niño nació el 30 de noviembre de aquel año, en un parto gemelar. Nos dijeron que estaba fenomenal: 'Ha tenido usted un torito de un kilo'. A los 10 días ya estaba en planta y empezaron a darle los biberones. Pero justo a la mañana siguiente comenzó a tener un color verdoso, a hincharse. Acabó intubado, estuvo 17 días en coma. Yo preguntaba y me decían que a los prematuros cualquier cosita les cae mal. Murió a los 28 días de nacer»

RTVE, al borde de la quiebra

Una de las instituciones políticamente más sensibles del Estado se encuentra al borde de la quiebra. El agujero de la Corporación RTVEse hace ya insostenible tras el fracaso del modelo de financiación aprobado en 2009 y una gestión que no ha contenido, en consecuencia, los costes.
Ésta es la actual situación, según un explosivo informe oficial al que ha tenido acceso EL MUNDO y que puede obligar al Gobierno a tomar decisiones políticas de alto voltaje, como realizar aportaciones extraordinarias de dinero público a RTVE para evitar que entre en causa forzosa de disolución y, por tanto, forzar la destitución de toda su cúpula con el presidente, Leopoldo González-Echenique, a la cabeza.
«La situación es delicadísima: un déficit crónico anual de 100 millones de euros con unas pérdidas acumuladas de 800 millones. Es una situación patrimonial que puede forzar en breve por mandato legal el cese del presidente de RTVE y de todo el consejo de administración», aseguran fuentes gubernamentales.
Un portavoz de la Corporación RTVE declinó hacer comentarios a este diario sobre la situación, aunque el propio González-Echenique ya pidió reiteradamente en su última comparecencia en el Congreso de los Diputados, el pasado día 22, «una reformulación del modelo» de financiación del grupo público, tras haber caído las aportaciones del Estado un 20% y también otra fuente básica de ingresos como son las procedentes de los operadores de telecomunicaciones y de las cadenas de televisión.

Descubiertos una mujer y un menor en el salpicadero y bajo el asiento de un coche en la frontera de Melilla

La Guardia Civil ha localizado un vehículo en la frontera entre Melilla yMarruecos con dos inmigrantes subsaharianos ocultos en su interior, una mujer de 22 años y un menor de edad, en un automóvil ocupado por dos españoles naturales de Melilla que ya han ingresado en prisión por tráfico de personas.
Según han informado a Europa Press un portavoz de la Comandancia de Melilla, los hechos se han producido en la Aduana de Beni-Enzar, al fiscalizar la Guardia Civil un vehículo marca Mercedes de matrícula nacional, que accedía a la ciudad española procedente de Marruecos ocupado a primera vista únicamente por su conductor.
El portavoz ha explicado que pese a la apariencia externa de normalidad, sin signos de manipulación y con ubicación de enseres, como alimentos de primera necesidad a la vista, los agentes actuantes lo sometieron a su inspección mediante "la máquina de detección de latidos", que dio resultado positivo, procediéndose al aseguramiento del conductor.
De esta forma llegaron a un primer doble fondo localizado, en la zona del salpicadero, que tuvo que ser arrancado para proceder a extraer a la persona allí introducida, una mujer joven que presentaba dificultad para respirar y debilidad extrema, y a la que se le practicó primeros auxilios.
Al continuar con el reconocimiento descubrieron un segundo doble fondo bajo el asiento trasero donde iba un joven varón que igualmente fue auxiliado a salir.

Por consumir más pescado, en Japón hay mejor salud cardiaca que en otros países

Comer pescado en cantidades comparables a como lo hace la población de Japón parece aportar un factor protector contra las enfermedades cardíacas, de acuerdo con los resultados de un estudio internacional financiado por los Institutos Nacionales estadounidenses de la Salud (NIH) y dirigido desde la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos.

Se ha constatado que los hombres japoneses de mediana edad que viven en Japón tienden a tener una menor incidencia de calcificación de las arterias coronarias, un predictor de enfermedad cardíaca, que los hombres de mediana edad que viven en Estados Unidos. Esto se debe, probablemente, al consumo mucho mayor de ácidos grasos omega-3, que se encuentran en el pescado.

En el pasado, se han realizado múltiples estudios intentando discernir el efecto del aceite de pescado en la salud cardiovascular, con resultados ambiguos.

La nueva investigación, llevada a cabo por el equipo del Dr. Akira Sekikawa, indica aparentemente que el nivel de ácidos grasos omega-3 de origen marino que se debe consumir para obtener una protección cardiaca substancial es superior al nivel que hasta ahora se creía óptimo.

Los ácidos grasos omega-3 de origen marino, los cuales se encuentran en el pescado, y en especial en el pescado azul (pescado graso), pero también en calamares y en el krill, pueden ayudar a reducir la inflamación y a enlentecer la formación de placas de grasa en arterias.


El grupo de investigadores de la citada universidad, y de otras entidades en Estados Unidos y en Japón, hizo un seguimiento de salud y hábitos alimentarios a cerca de 300 hombres durante cinco años, vigilando múltiples factores que afectan a la salud cardiovascular, incluyendo el fumar cigarrillos, el nivel de colesterol en sangre y el consumo de alcohol, así como las tasas de diabetes y de presión arterial alta.

Aún teniendo en cuenta los factores de riesgo de enfermedad cardíaca, los hombres de Estados Unidos presentaban una incidencia de calcificación de arterias coronarias tres veces mayor que la de los hombres japoneses. En cuanto a los niveles de ácidos grasos omega-3 de origen marino en la sangre, eran más de un 100 por cien más altos en los japoneses que en los estadounidenses.

La vasta diferencia entre unos y otros hombres en la incidencia de enfermedades cardíacas y en los niveles de ácidos grasos omega-3 de origen marino no se debe a factores genéticos, ya que cuando el equipo del Dr. Sekikawa examinó los resultados de los análisis hechos a estadounidenses de origen japonés, se constató que sus niveles de calcificación arterial no eran inferiores a los del resto de la población estadounidense; de hecho eran incluso más elevados.

En promedio, el consumo de pescado de los japoneses que viven en Japón es de cerca de 100 gramos por día. En cambio, los estadounidenses comen, en promedio, entre 7 y 13 gramos de pescado por día.