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sábado, 1 de febrero de 2014

Un mundo sin grandes carnívoros no podrá ser un edén

Del modo en que están estructurados los ecosistemas de la Tierra, borrar de ellos a los grandes carnívoros, o sea a las bestias odiadas y/o temidas por mucha gente y objeto codiciado de caza, como por ejemplo el león o el lobo, traería una paz engañosa. De hecho, es un experimento que los humanos, sin habérnoslo propuesto, ya estamos realizando, al haber diezmado de forma tan extrema a grandes depredadores como el león, el tigre, el lobo y otros.

Sin grandes carnívoros que mantengan a raya a otros animales más pequeños devorándolos, estos últimos tienden a proliferar de manera espectacular y acaban ocasionando graves pérdidas económicas y severas alteraciones ecológicas. No es un problema nuevo; desde NCYT de Amazings ya hablamos de él en un artículo (http://www.amazings.com/ciencia/noticias/091109c.html) publicado el 9 de noviembre de 2009. Ahora, un nuevo estudio, llevado a cabo por el equipo de Joel Berger, de la Wildlife Conservation Society (WCS) (Sociedad para la Conservación de la Fauna y la Flora) y la Universidad de Montana en Estados Unidos, explora la cuestión mirando hacia el futuro, y la conclusión a la que llegan estos científicos es clara: Teniendo en cuenta la función ecológica que los grandes carnívoros han venido ejerciendo al regular ecosistemas de todo el planeta, un mundo sin estos depredadores es, paradójicamente, más peligroso en términos generales que un mundo con ellos, y ese peligro no solo afecta a los vegetales, obvios beneficiados de que los grandes carnívoros impidan la proliferación masiva de herbívoros.

Desde la influencia de las nutrias de mar que mantienen a raya a los erizos de mar y permiten así el crecimiento de algas que sirven para sustentar la productividad en áreas costeras de la que nos beneficiamos los humanos, hasta la influencia de los pumas que impiden la proliferación excesiva de animales herbívoros, permitiendo así que proliferen tipos de vegetación útiles para la especie humana, las respectivas influencias ejercidas por los depredadores carnívoros más representativos en los ecosistemas del planeta han sido analizadas por los autores del nuevo estudio. Para su análisis, estos científicos han recurrido a una revisión exhaustiva de datos, provenientes de más de un centenar de estudios publicados.


Uno de los efectos de la presencia de esos grandes y carismáticos carnívoros en un lugar es un auge del ecoturismo. El Parque Nacional de Yellowstone restauró su población de lobos y eso le trajo, por ejemplo, ingresos anuales de decenas de millones de dólares en visitas de turistas que acuden para ver a los lobos en su medio natural. Por otra parte, en sitios como el Parque de Yellowstone, la ausencia de lobos hace que la selección natural sobre especies cazadas por ellos pierde fuelle, y el resultado es la superpoblación y el empobrecimiento de las cualidades físicas de esas especies. La reintroducción del lobo en el ecosistema pone las cosas en su sitio y resuelve ese problema.

A pesar de su importancia, muchos de los grandes carnívoros han sido sistemáticamente erradicados de la mayoría de los lugares donde ejercían de depredadores, hasta el punto de que estas bestias están clasificadas como especies en riesgo de extinción en la lista roja de la IUCN (International Union for the Conservation of Nature, o Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), y la población de muchas de ellas sigue decreciendo preocupantemente. Estos grandes depredadores tuvieron la desgracia de toparse con el que hoy en día es el Depredador Supremo del planeta: el Ser Humano.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Alarmante descenso del nivel de lagos subárticos

La disminución de las precipitaciones en forma de nieve que ha sido observada en los últimos años en las regiones subárticas de Canadá ha llevado a un preocupante agotamiento del agua presente en los lagos de estas regiones. En algunos casos, estos lagos se están secando a una velocidad sin precedentes en los últimos 200 años.

A esta conclusión han llegado unos investigadores de las universidades de Waterloo, Laval, Wilfrid Laurier y Brock, las cuatro en Canadá.

Dicha conclusión ha sido el resultado de estudiar 70 lagos cerca de Old Crow, en la región del Yukón, así como en las inmediaciones de Churchill, en la provincia de Manitoba. La mayor parte de los lagos estudiados tienen menos de un metro de profundidad, por lo que son muy vulnerables. Según los análisis realizados por el equipo de Frédéric Bouchard, de la Universidad Laval, más de la mitad de esos lagos está localizada en terrenos relativamente llanos y rodeados por vegetación baja que ya muestra señales de sufrir los efectos de una sequía.

El problema surge principalmente de un descenso en el aporte de agua de los deshielos. Por ejemplo, de 2010 a 2012 la precipitación invernal promedio en Churchill disminuyó en 76 milímetros en comparación con los promedios históricos de 1971 a 2000, tomados como la referencia climática.


Esta situación de agotamiento del agua de tales lagos, que se apreció por primera vez a simple vista en 2010, fue más pronunciada aún en el verano de 2013 para algunos de estos lagos. En tales lagos, la precipitación en forma de nieve representa de un 30 a un 50 por ciento de la provisión anual de este preciado líquido.

Tal desecamiento, verificado y cuantificado ahora de forma inequívoca por los investigadores, no tiene precedentes en los últimos 200 años. Los análisis isotópicos de los restos de fitoplancton acumulados en los sedimentos del fondo de los lagos estudiados muestran que han mantenido estable su balance del agua en esos dos siglos. Esta estabilidad cesó abruptamente hace unos años.

Si la tendencia a los veranos secos y a los inviernos con menos nieve continúa, como predicen los modelos del clima, muchos de los lagos subárticos menos profundos podrían secarse por completo.

El agujero en la capa de ozono no se agranda pero tampoco se reduce

Unos científicos de la NASA han sacado a la luz algunos de los entresijos del funcionamiento interno del gran agujero de la capa de ozono que anualmente se forma sobre la Antártida. Entre los hallazgos, destaca el de que la disminución de los de los clorofluorocarbonos (CFCs) en la estratosfera lograda con el Protocolo de Montreal, el primer tratado internacional de la historia en regular agentes contaminantes, no ha causado todavía una recuperación clara de la capa de ozono en la región del agujero.

Más de 20 años después de que dicho Protocolo de Montreal limitase las emisiones humanas de las sustancias que disminuyen la presencia de ozono en la estratosfera, las inspecciones de la zona del agujero de la capa de ozono efectuadas por satélites han mostrado que, esencialmente, se ha estabilizado, dejando de adoptar tamaños cada vez mayores. Sin embargo, dos nuevos estudios muestran que aún no hay signos claros de recuperación.

La presencia de agujeros ocupando áreas más pequeñas, y la existencia de una cantidad total de ozono más grande, no necesariamente son evidencias de recuperación atribuibles a la disminución del agente químico culpable, tal como argumenta Susan Strahan, del equipo de investigación, y científica del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Greenbelt.

Para averiguar lo que ha estado sucediendo dentro del agujero de ozono, Strahan y Natalya Kramarova, también del Centro Goddard, se valieron de datos obtenidos por satélites para así asomarse al interior del agujero.

http://noticiasdelaciencia.com/not/9147/el_agujero_en_la_capa_de_ozono_no_se_agranda_pero_tampoco_se_reduce/

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿Por qué huele mal el pescado poco fresco?

El olor a pescado podrido es uno de los más característicos y fáciles de identificar en las cocinas y mercados. Es profundo y agudo. Se debe a una molécula muy concreta que producen en especial abundancia los peces de agua salada. Por eso los peces de agua dulce no liberan con tanta intensidad el repugnante aroma.
El agua de los mares y océanos tienen aproximadamente un 3,5% de sal. Los animales que viven en este entorno tienen mecanismos para filtrar la sal y mantener dentro de sus células el nivel de sales minerales disueltas en un 1%, que es el óptimo. Casi todos los animales marinos equilibran la salinidad del agua llenando sus células de aminoácidos y aminas. Algunas de estas sustancias son las que dan a la carne de pescado ese sabor tan suave y delicioso. “El aminoácido glicocola es dulce, el ácido glutamínico en forma de glutamato monosódico es sabroso y umami”, explica el reconocido Harold McGee, químico estadounidense especialista en alimentos.
Hay otras moléculas que también limitan la presencia de sales en el interior de las células de los peces de agua salada, pero que dan un sabor duro y poco agradable, como la urea propia de los tiburones y las rayas, que es ligeramente amarga. Otras no dan sabor, como el óxido de trimetilamina (TMAO) propio de la mayoría de los pescados y que abunda en los de agua salada. Se encuentra en todas las especies de peces de agua de mar en cantidades que pueden alcanzar el 5% del tejido muscular. Esta sustancia es la que más contribuye al olor a pescado pasado.
Pocos minutos tras la muerte del pez muere estas sustancias son descompuestas por las bacterias y enzimas de su cuerpo. El TMAO se transforma en trimetilamina (TMA), un sustancia volátil de olor apestoso. La urea se convierte en amoniaco, de olor profundo y desagradable. A estas dos sustancias se suman las resultantes de la rápida degradación que sufren las grasas insaturadas típicas del pescado (el aceite) una vez muerto. El mismo aire las ataca y descompone con facilidad y da lugar a sustancias con olor rancio o a queso.
A pesar de lo profundo del olor de la TMA, es fácil de eliminar. Se acumula en la superficie del pescado y se puede retirar lavándolo con agua. Otro truco es añadir alimentos ácidos, como limón, vinagre o tomate, que al reaccionar con las moléculas de TMA limita su volatilidad y evita que lleguen a nuestras fosas nasales.

Carne blanca y suave

Además de la velocidad de descomposición la carne del pescado se diferencia de la de los animales terrestres en el color. Un filete de vaca es color rojo sin embargo, la del pescado suele ser blanca. La respuesta está en las fibras que componen los distintos músculos.
Los músculos de los animales terrestres están diseñados para caminar en suelo firme y en el aire y los de los pescados para moverse flotando en el agua. Para moverse con eficacia en tierra los animales necesitan proporcionar al músculo energía constantemente. Por eso son tienen abundantes fibras de contracción lenta, especializadas en aportar energía a largo plazo. Esta fibras son rojas porque tienen mioglobina cargada de oxígeno por eso la carne de animal terrestre suele ser roja. Los peces no requieren tanta energía constante para desplazarse por el agua porque flotan y se dejan llevar por las corrientes. Ellos necesitan mucha energía en ciertas ocasiones puntuales, para huir por ejemplo del ataque de un depredador o evitar una corriente adversa. Las fibras blancas de contracción rápida son perfectas para aportar mucha energía de golpe para ejecutar movimientos ocasionales muy potentes.
Hay peces, como los atunes o los salmones, que tienen carne rosa. Son fibras blancas modificadas para hacer un trabajo intermedio entre los dos comentados. Estos peces por su modo de vida requieren músculos que aporten energía con más constancia que el resto de los peces. Sus fibras rosas tienen más pigmentos que acumulan oxígeno.
Blanca, rosa o roja, la carne de estos animales, bien conservada y cocinada es una delicia para cualquier paladar.

martes, 15 de octubre de 2013

Encuentran un lince ibérico muerto por perdigones en Doñana



Los técnicos del equipo Life+Iberlince localizaron los restos del animal, en avanzado estado de descomposición, el pasado jueves, según ha informado el programa Life+Iberlince en un comunicado.
En la necropsia que llevó a cabo el Centro de Análisis y Diagnóstico de la Fauna Silvestre (CAD) de la Junta de Andalucía se observaron, en una radiografía, hasta seis orificios de perdigones del calibre 6.

El Seprona de la Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer lo sucedido. Este es el segundo ejemplar de lince ibérico encontrado muerto en las últimas fechas después de que la semana pasada se recogiera el cadáver de una hembra de año y medio atropellada en la carretera Chucena-Hinojos (Huelva). 

El lince ibérico (Lynx pardinus) está catalogado por la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) como el felino más amenazado del mundo, según recoge la organización ecologista WWF.
Este animal solo vive en la península Ibérica donde, según los últimos censos, viven unos 250 ejemplares. Existen dos grandes núcleos reproductores conocidos: Doñana y Andújar-Cardeña (sierra Morena), a los que habría que añadir las recientes poblaciones de Guadalmellato (Córdoba) y Guarrizas (Jaén) creadas con animales traslocados.

Por otra parte, WWF reclamó este lunes trasladar las vías más cercanas al espacio natural de Doñana (Huelva) a carreteras y caminos más externos, como la vía A-49 (Sevilla-Huelva). El objetivo, evitar que se sigan produciendo atropellos de ejemplares de linces ibéricos, habida cuenta de la expansión de la población.

http://www.rtve.es/noticias/20131015/encuentran-lince-iberico-muerto-perdigones-donana/765584.shtml

miércoles, 9 de octubre de 2013

La avispa asiática se instala permanentemente en Cataluña



Una nueva especie invasora se ha instalado en Cataluña. Se trata de la avispa asiática, que se ha detectado en las últimas cuatro semanas en la provincia de Girona, donde se han identificado ocho ejemplares en tres comarcas gerundenses: seis en La Garrotxa, uno en La Selva y otro en El Ripollès. Según el Subdirector General de Biodiversidad de la Generalitat, Ignasi Rodríguez, en Sant Privat d’en Bas se podría esconder un nido del invertebrado.
«Este insecto no supone ningún peligro para las personas, más allá del daño que puede hacer una avispa común», ha destacado Rodríguez, que ha añadido que la afectación del animal es preocupante para los apicultores, puesto que en la primavera se come a las abejas productoras de miel con el objetivo de alimentar a sus larvas.
Así, los Agentes Rurales centran sus esfuerzos en localizar este animal antes de que llegue el frío, porque las avispas fundadoras (las únicas que sobreviven) pasan el invierno debajo de las cortezas de los árboles. Para localizarlo, se han instalado unas 550 trampas en zonas que no son áridas ni gélidas, donde podrían sobrevivir perfectamente las avispas asiáticas.
Esta especie entró en Francia a través de un camión en 2004 y hace seis años se reconoció como un insecto invasor. De este modo, la escasa distancia entre la provincia de Girona y el territorio francés habría facilitado el crecimiento de la presencia de este animal, que se extiende unos 100 kilómetros cada año.
En 2012 ya se detectaron tres ejemplares de avispa asiática en el Alt Empordà y tres nidos en Val d’Aran, a pesar de que entonces, a diferencia de ahora, se consideró que se trataba de una presencia esporádica. En los próximos meses, especialmente en la primavera, la Generalitat también valorará cómo afecta la presencia de la avispa asiática a los apicultores catalanes.
http://www.elmundo.es/elmundo/2013/10/09/barcelona/1381338297.html